En este artículo seguiremos con la dependencia y precisamente lo haremos, hablando del proceso hacia la independencia del perro. Como ya os dije, para mi es un tema muy importante por eso he decidido alargarlo en varios artículos, para así dejar el tema mas claro.
El cachorro es un ser objetivamente inferior. Si no se le amparase, moriría. Pero él no es conciente de su inferioridad objetiva. Por ello es fácil que ocurra temerariamente en situaciones de gran riesgo. Sólo muestra algo de dependencia de la madre, de sus hermanos o de los propietarios.
A partir de los cincos meses, su inteligencia ya disfruta de un gran desarrollo y toma conciencia de su inferioridad ante el mundo, se carga de motivos para depender.
Establece lazos de dependencia más intensos, más polarizados en personas concretas y en otros perros concretos. Y a la vez, estos lazos son más amplios.








