El lenguaje gestual del perro es mucho más sencillo que el lenguaje gestual del hombre.
Al lenguaje hablado del perro no se le puede denominar “habla”. En cualquier caso no es comparable en absoluto con el del hombre. El del perro es muy sencillo, sirve para una comunicación rápida y con pocas probabilidades de error, pero muy poco matizado. Es adquirido y comienza a ser funcional muy pronto, pero logra su maduración plena muy rápidamente y, por tanto, la evolución resulta paupérrima.
Pero existe una diferencia cualitativa mucho más importante. El perro no piensa apoyándose en conceptos verbalizados. El hombre si. Gran parte del pensamiento del hombre se apoya en conceptos verbales.
Ortega afirmaba que en realidad no definimos nuestros pensamientos hasta que somos capaces de expresarlos verbalmente.
El pensamiento del perro debe ser muy concreto e intuitivo.








