El “Tejido neurológico” un factor determinante fundamental de la inteligencia es la herencia. Ahora bien, dependerá del ambiente el que ese potencial de inteligencia llegue a desarrollarse correctamente o no.
Este hecho no debe hacerte pensar que podemos intervenir en el desarrollo de la inteligencia hasta obtener perros superdotados.
La influencia negativa del ambiente puede originar resultados devastadores. Los ambientes poco propicios generan desarrollos de inteligencia deficientes. La deficiencia por ese motivo puede no tener límite.
Con carencias de agua, nutrientes y luz se obtienen plantas mal desarrolladas.
Sólo los ambientes propicios permiten el desarrollo de la inteligencia. Sin embargo, cuando se crea un ambiente especialmente adecuado para desarrollar la inteligencia del perro, se aprecian resultados excelentes, pero siempre dentro de unos límites.

















