ASÍ PIENSA EL PERRO.

Published by mayoralcan on diciembre 1st, 2011 - in Adiestramiento y educacion

El hombre y el perro comparten en lo fundamental los mismos procesos de pensamientos.

Cuando el pensamiento surge desde la observación de un estímulo exterior, el proceso es el siguiente:

En principio se produce una sensación. Cuando el sentido ha sido afectado con la intensidad o la permanencia necesaria se produce la percepción. En la percepción ya hay un principio de pensamiento, ya hay un “darse cuenta de”.

-El hombre: Me mira. Me quiere decir algo.

-El perro: La señora me mira. Me quiere decir algo.

Después se produce una primera fase de pensamiento. Se reconoce el estímulo. En esta fase acudimos al banco de datos, a la memoria.

-El hombre: Me pregunta por una dirección.

-El perro: Me habla con cariño. Quiere que salude al niño. Al niño le huelen las manos a caramelo de vainilla.

Posteriormente pensamos desarrollando un proceso intuitivo, deductivo o imaginativo.

-Hombre: Si este tío es ingles, ¿para qué querrá ir a la delegación de hacienda? ¿por dónde le indico que vaya, por el camino mas corto o loo saco a la circunvalación, que es una vía más larga, pero más segura? Con lo antipáticos que son ellos en Inglaterra, ¿Por qué le voy a explicar nada a este guiri?.

-El perro: Seguro que tiene más caramelos. Aquí hay que sacar algo.

Si es estímulo no requiere una respuesta, el proceso de pensamiento es posible que termine ahí. Si se va a emitir una respuesta, el proceso se repite, pero invertido.

Se piensa la respuesta.

-El hombre: ¿Cómo digo edificio en ingles? ¡édifis!.

-El perro: Me voy a sentar y le voy a dar la mano al niño. Seguro que funciona.

Ser ordena la respuesta y se emite la respuesta.

-El hombre: Se activan algunas zonas cerebrales, la respiración, la lengua, los labios..etc

-El perro: Se activan algunas zonas cerebrales. Distiende algunos músculos y tensiona otros hasta que se encuentra sentado y dando la pata.

Por ultimo, se percibe la respuesta que estamos emitiendo, pensando para ajustarla o reajustarla.

-El hombre: No se debe decir édifis, porque cara de bobo. A ver si cuela…jaus.

-El perro: Estos no sueltan nada. ¿Cómo se dirá dame un caramelo, en escocés?

Sin embargo, existen diferencias muy importantes entre inteligencia humana y la del perro. Es conveniente matizarlas para llegar a comprender mejor al perro y sus procesos cognitivos.

Hay diferencias sustanciales en la percepción y en el lenguaje y también hay diferencias cómo adecuan al medio ambiente su inteligencia el hombre y el perro, en cómo son capaces cada uno de ellos de servirse de ella o de utilizarla.

Fotos: tejedorpublicitario.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>