Para que entendáis mejor el anterior articulo (¿QUIEN EDUCA?… EDUCACION Y NIVEL PRIMARIO Y SECUNDARIO), os voy a contar una historia que me marco mucho referente a la base de la educación de un perro. Me ocurrió hace unos años atrás, mientras veraneaba por esa zona y, que creo que viene muy al caso para que lo veais todo con más claridad.
Una mañana me encontraba sentado en una terraza en el puerto marítimo de conil de la frontera, unos de lo lugares mas bello de las costas gaditanas. Me llamaron la atención tres perritos mestizos de mediana envergadura. Parecían perros abandonados. Pero denotaban que estaban afincados en el puerto. Uno de ellos evocaba claramente las características del perro de agua español.
Me lo volví a encontrar por la tarde mientras practicaba deporte por el puerto marítimo. Una docena de marineros, la tripulación de un barco, se preparaban a bajar hasta el puerto, por la cuesta de control llevaban un enorme carro cargado con una red de cerco. El perro daba vueltas alrededor de lo hombres, presa de una gran excitación, saltando y ladrando.
Los hombres bajaban el carro sujetándolo con gran esfuerzo. Mediada la cuesta el perrito, se adelantó hasta el muelle y paró el tráfico a base de brincos y ladridos. Cuando llegaron hasta el barco, saltó a bordo el primero y controló el trasvase de la red sin distraerse un instante, como si de ello dependiera su vida.
Nadie se fijaba en el perro. Nadie le dirigía ni una palabra, ni una mirada. Era un perro de barco, un miembro especial de la tripulación de un pesquero.
Despertó toda mi curiosidad, fue cuando comencé a hacerme todo tipo de preguntas y decidí pasarme todo los días por la zona.
Al atardecer, cuando algunos marineros peregrinaban relajadamente por los bares del puerto, los perros coincidieron con ellos en el muelle. Lo mismo ocurrió al día siguiente a la hora de los vinos del mediodía.
Mostré abiertamente mi curiosidad a uno de los marineros a los que el día anterior había visto empujando aquel pesado carro.
Yo: ¿ Para que llevan un perro en el barco?.
Marinero: Es una costumbre que viene de cuando las ratas eran un problema grave para nosotros, subían a bordo por las marismas y se metían en la sentina, en zonas inaccesibles. Allí hay resto de la sangre de los bonitos, que se escurren desde la bodega, salían a robar comida y contaminaba las despensa. Además, lo mismo les daba por roer una tabla del forro del barco y originaba una vía de agua. Si sanidad te pillaba una rata a bordo, te amarraba el barco y ya habías hecho la costera. El perro ratonero era imprescindible. Hoy solo algunos llevamos perro.
Yo: ¿De donde sacan estos perros?
M: De ningún sitio, los trae algún marinero y, si el patrón no pone mala cara, se queda.
Yo: ¿Que saben hacer? Porque he leído que en las maniobras nadan hasta tierra, llevando amarras en la boca.
M: Habrá perros que hacen eso, pero yo llevo toda mi vida en la mar y eso no lo he visto nunca. Estos no hacen nada, solo ESTAR y no dejar entrar ratas. Eso sí, el que as visto ayer cuando bajábamos la red, el nuestro, a ese le gustan las maniobras. Corre de proa a popa, se coloca en la borda mirando fijamente al muelle o a la boya ladrando para indicarte la distancia que queda. ¡Monta un escándalo! Muchas veces el patrón se fía más de el que de nosotros en las maniobras.
Yo: Cuando están en tierra, ¿donde viven?.
M: Depende, el nuestro tiene una gatera grande para entrar a la lonja donde guardamos las redes. Suele dormir allí. Otros viven con un marinero. Bueno quiero decir que algunas noches aparecen por su casa a dormir o cuando aprieta el hambre, pero en realidad van a su aire.
Yo: ¿Quien les alimenta?
M: Están mal acostumbrados. Hoy en los barcos hay mucho vicio con la comida, sobra de todo y antes de tirar a la mar, estos se ponen ciegos de pescado, filetes y de todo. Luego, en tierra, les pones pienso en la lonja de los aparejos, pero ni lo miran. Cada uno se busca su vida. Algunos tienen un restaurante donde el cocinero les guarda las sobras. Ya no se sabe si el perro es del barco o del restaurante.
Yo: Veo que éstos no se pelean entre ellos, ni con los perros de los turistas. Sobre todo cuando están juntos, y ni cuando se acerca un perro extraño retándoles, lo normal es que se tirasen todos sobre él.
M: Estos son como nosotros. No nosotros somos de la mar. Los turistas notas que están, porque estorban un poco, pero pasamos un poco de ellos. A los perros les pasa lo mismo. Nunca verás broncas, pasan de eso, son muy independientes.
Yo: Los demás perros de conil tienen que cumplir unas normas, no pueden andar sueltos, tienen que tener un microchip, etc ¿estos?
M: Todas esas ordenanzas no tienen nada que ver con estos, a estos ya les conoce todo el mundo. Son de aquí, Están esperando a que empiece la costera para embarcar, ¿Dónde van a estar? .
De nuevo y recordando el anterior articulo, ¿Quien a educado estos perros? ¡NADIE!.. lo a hecho el ambiente,“ el medio” con sus limites CONSTANTES de convivencia con el humano.
El adiestramiento que reciben esta clase de perros se denomina “pasivo”, pues los enseñaron si conocimientos y sin se percatarse de que aprendían.








